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SAP MAD, 28ª, 6/2/2017 (“La peseta. Catálogo básico”)

Supongo que son cosas que tenéis muy claras. Sobre todo los abogados. Se trata de un asunto de plagio y  probablemente ya lo tenéis controlado porque es una resolución “vieja” (de hace unos cuantos meses).

Lo que me ha parecido más interesante es la parte que trata de la relación entre lo que consta en la demanda y lo que resulta de los documentos e informes periciales adjuntados.  El actor aporta los dos libros (plagiario y plagiado) y, en la demanda, a doble columna,  expone algunos ejemplos del plagio denunciado (que resultará ser cierto). Ahora bien, más allá de los ejemplos consignados a título ilustrativo, la demanda se remite al juez. Éste, viene a decirse, podrá cotejar ambas obras y también extraer de los peritajes más información sobre la “magnitud de la tragedia”. La sentencia, no obstante, se planta: Ir más allá de los “ejemplos” expresamente consignados en el texto de  la demanda afectaría al principio dispositivo. Los “ejemplos”, por tanto, no son tales sino que “definen” y dan la medida de la acción ejercitada. La cuestión no es meramente teórica y tiene directo reflejo en la cuantificación de la indemnización (que se limita a los “ejemplos” consignados en la demanda). Supongo que hay espacio para el debate; pero, por si acaso, me ha parecido información útil. Aparte de ello, como cuestión menor, la sentencia incluye también una referencia a los errores como posible elemento determinante de la originalidad (más allá de su utilidad para acreditar el plagio), cosa que descarta. La originalidad, viene a decir, está en decisiones (conscientes) no en equivocaciones (involuntarias).

Aquí un párrafo. Por si alguien no la tiene localizada (es de febrero pasado), aquí va el enlace a la BD del CENDOJ:

http://www.poderjudicial.es/search/contenidos.action?action=contentpdf&databasematch=AN&reference=8035762&links=&optimize=20170529&publicinterface=true

 

SAP Madrid, sec. 28ª, 6/2/2017 (Caso “La peseta. Catálogo básico”)

[FD TERCERO] .- En las páginas 13 a 22 (ambas inclusive) de su demanda, el Sr. Martin expone por vía comparativa los fragmentos de ambas obras en los que detecta la presencia del plagio que denuncia. Al inicio de tal exposición (pag. 13) nos indica que los elementos que examina tienen carácter meramente ejemplificativo, y al concluirla (pág. 23) invita al tribunal, en el ánimo -dice- de no dilatar en exceso el escrito rector, a la íntegra lectura de uno y otro libro así como de los informes periciales acompañados a la demanda con el fin de pueda captar en su integridad la envergadura de la infracción cometida.

         Pues bien, ese pretendido carácter ejemplificativo es inadmisible porque, en contra de los postulados que emanan del principio dispositivo, implica encomendar al tribunal la tarea de complementar la demanda acudiendo por su propia cuenta al análisis de partes o fragmentos de la obra calificada de plagiaria que el demandante no ha considerado oportuno mencionar ni censurar, y ello con la indeseable consecuencia de que el órgano judicial pudiera encontrar motivos de reproche allí donde ni siquiera el propio demandante los encuentra. Tampoco cabe acudir, para complementar la demanda, a una remisión global a los informes periciales a ella acompañados. Los informes periciales son medios de prueba y, en cuanto tales, su misión se agota en servir de soporte a las alegaciones vertidas en la demanda. Por tal motivo, si existieran en dichos informes datos que el demandante no ha considerado oportuno invocar o hacer valer en su demanda de cara a fundamentar el plagio que denuncia, no puede encomendar al tribunal la tarea de seleccionar, eventualmente en contra del criterio del propio demandante, aquellos que puedan parecerle convincentes y conducentes al éxito de su acción. En consecuencia, el análisis que subsigue tendrá por objeto examinar, única y exclusivamente, aquellos elementos de confrontación entre las dos obras en litigio que el propio demandante ha tenido a bien exponer en las páginas 13 a 22 de su demanda, elementos que no podemos considerar simples ejemplos: se trata de auténticos fundamentos -y de fundamentos únicos- de las acciones ejercitadas.